LUNES 26 DE MAYO
PRIMER MOMENTO:
LA ESPIRITUALIDAD DE LOS
AGENTES DE
LA
PASTORAL SOCIAL
MONS. GUSTAVO RODRIGUEZ VEGA, PRESIDENTE DE LA COMISION
EPISCOPAL DE PASTORAL SOCIAL
1.- Términos no asociados.
Espiritualidad y Pastoral Social,
términos que no suelen asociarse (Anécdotas de la señora en el Taller de
Pastoral y de los seminaristas en el
Secretariado de Pastoral Social).
2.-
¿Qué es la espiritualidad?
“Espiritualidad”: La vida según el
Espíritu. El Señor y dador de Vida, es el que obra todo en todos. Es el Santificador. Es el arquitecto de
nuestra vida interior. “El Espíritu Santo y nosotros”.
“Espiritualidad”: Todas las acciones
encaminadas a alimentar el espíritu, mantenerlo, fortalecerlo, hacerlo crecer.
“Espiritualidad”: Búsqueda o camino de
la santidad.
3.-
¿Qué cosa es una espiritualidad determinada?
Una espiritualidad determinada, es un
modo, camino o estilo en común de buscar
la santidad por un conjunto de personas.
Es un conjunto de acciones asumidas en
común, para dejarnos modelar por el Espíritu.
Es el carisma de un sector del pueblo
de Dios, que trata de imitar algún o algunos aspectos de
la Vida de Cristo:
Como el carisma de
la Vida Consagrada. Y los carismas
específicos de cada Congregación.
Espiritualidad del Sacerdote diocesano:
La Caridad Pastoral.
Espiritualidad de los laicos en
general: Aparecida 209 nos recuerda Lumen Pentium 31, que dice que los laicos,
por el Bautismo, forman el pueblo de Dios y participan del triple ministerio de
Cristo: sacerdote profeta y rey. También nos recuerda el Documento de Puebla en
el # 786 que define a los laicos como hombres de
la Iglesia en el corazón del
mundo, y hombres del mundo en el corazón de
la Iglesia.
Continúa Aparecida del 210 al 215,
diciéndonos que los laicos tienen como primera tarea impregnar al mundo con el
Evangelio, en todas las actividades que realice. Y en segundo lugar colaborar
con sus pastores en labores de evangelización, liturgia y otras formas de
apostolado.
4.-
La espiritualidad específica del agente de
la Pastoral Social:
Esta Pastoral Social la deben atender,
en algún modo, todos los cristianos y desde cada uno de los sectores del Pueblo
de Dios: obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados, y laicos. Pero
particularmente los laicos por sus características peculiares de cercanía y
hasta de especialización en actividades políticas, económicas, educativas,
médicas…
Al entrar en materia tenemos que
referirnos al Directorio para Pastoral
la Pastoral Social en México
(Capítulo III, números 382-388). Este documento consta de tres capítulos que
corresponden al esquema clásico de la doctrina social de
la Iglesia del
“ver-juzgar-actuar”.
Resulta interesante que el tema de
la Espiritualidad de
los Apóstoles de
la
Pastoral Social sea tratado en el apartado del “actuar”. Lo
cual significa que esta espiritualidad no es algo dado espontáneamente por
trabajar en este apostolado, sino que tiene que trabajarse por alcanzar esta
espiritualidad.
382 La presencia
testimonial de los cristianos en la sociedad, como levadura en la masa (Cf. Mt
13,33) sólo podrá sostenerse con una auténtica espiritualidad, esto es, con un
“estilo de vida o forma de vivir según las exigencias cristianas”. Este estilo
de vida se nutre permanentemente de la conciencia bautismal, que conduce a
vivir en actitud de permanente conversión, a una renovada experiencia de
comunión y de creativa solidaridad.
383 La
actitud del Buen Samaritano es el camino que han de recorrer quienes asumen
el compromiso social propuesto por el Evangelio. La meditación de
la Palabra
y la continua participación en
laEucaristía
continúan serán el alimento que los fortifica y mantiene viva en ellos la
esperanza en la venida del Reino.
384“Lavar los
pies”
a los demás es la expresión más clara de que se ha sumido el Evangelio.
¿Cómo saber dónde, cómo, y a quién
lavar los pies?
Es característico de los agentes de
pastoral social el estar, más que ningún otro cristiano, atento a la realidad.
El Papa en el discurso inaugural de
Aparecida dijo: “Quien excluye a Dios de su horizonte falsifica el concepto de
‘realidad’ y, en consecuencia, sólo puede terminar en caminos equivocados y con
recetas destructivas… Sólo quien reconoce a Dios, conoce la realidad y puede responder a ella de modo adecuado y
realmente humano”
Estar atento a la realidad, pero con
sensibilidad pastoral (Directorio 7 al 12).
-
Una perspectiva: la aflicción de nuestro pueblo. Directorio 13-15 (Ex. 3, 7-8).
-
Con dos criterios Directorio 16 al 20: la dignidad
de la persona humana
y
la opción preferencial por los pobres.
- Tres actitudesDirectorio
21 al 31:
La
compasión evangélica
El
discernimiento de los signos de los tiempos
Con
profunda esperanza
385La dirección
espiritual
y el acompañamiento a los apóstoles de la pastoral social, además de que son
necesarias en el camino de
la
Misión, se convierten en un testimonio de solidaridad y de
trabajo en equipo; cualidades tan demandadas y esperadas en
la Iglesia.
386La referencia
a la comunidad de fe y vida es imprescindible para los apóstoles de la pastoral
social.
En ella se puede hacer la revisión de vida, la experiencia comunitaria de la
oración y encontrar en la presencia testimonial de los hermanos y hermanas un
aliento para mantener viva la esperanza,
frente a los obstáculos con los que a diario se enfrenta quien lucha a favor de
la paz y de la justicia.
387La
inculturación del Evangelio, a través de
la Pastoral Social,
exige una gran capacidad de aceptación y comprensión de la acción del Espíritu
en las iniciativas de lucha social de los pueblos, y requiere de mucha
creatividad para hacer presente a Cristo en nuestras obras de caridad, así como
un espíritu abierto a la diferencia y a la realidad pluricultural.
388Las
bienaventuranzas iluminan el discernimiento de la vida cristiana, la cual,
en medio de una sociedad pluralista y secular, tendrá que asumir el reto de
la Cruz en solidaridad con los
que sufren injusticias. El
Magnificat de María se presenta como la respuesta de Dios a las súplicas y
gritos de dolor y desesperación del pueblo que sufre y, a su vez, este cántico
de
la Virgen,
es la oración por excelencia de los apóstoles de
la Pastoral Social.
5.- Conclusión.
Quien no fundamenta su trabajo en pastoral social en todo
esto y buscando la santidad, puede ser simplemente un trabajador social.
Quien se pone de lado de los
pobres, sin una adecuada espiritualidad, termina por odiar a todos los que
oprimen al pobre y por fomentar en el pobre el resentimiento y el espíritu
revanchista.
No hay pobreza mayor que la
ausencia de Dios en nuestra vida.
Como discípulos misioneros, no
podemos hacer de las áreas fundamentales de la pastoral, profética, litúrgica y
social, parcelas totalmente separadas. Es necesario fomentar entre los agentes
de las distintas pastorales la espiritualidad de comunión.
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